Sí, lo sé, se trata de una obviedad. Sin embargo, de esta perogrullada algo se aprenderá. Con el ánimo compuesto, gracias al triunfo del Cruz Azul sobre los Pumas (3-0, confirmando así la "paternidad" en CU) he buscado cosas curiosas en el ámbito del futbol mundial. Claro, los fichajes de Christiano Ronaldo y Kaká por el Real Madrid, el de Ibrahimovic por el Barcelona, la cesión de una baja en su sueldo de Verón para apoyar al Club Estudiantes, los pretextos estúpidos de Vergara ante el fracaso de las Chivas (diciendo que la culpa de todo es de Aarón Galindo y Magallón), hasta la patéticas declaraciones del Rolfi Montenegro afirmando que lo divertido del futbol son las mañas (en una época donde la doble del Fair play es lo de hoy), cada una de estas noticias han llenado las columnas de los periódicos en Internet y de papel en varios medios del mundo.
Buscando más allá de lo evidente encontré una nota que parece no preocupa a los argentinos, pero que ha llamado mi atención de especial manera: las negociaciones entre televisoras y la AFA para realizar un contrato que le dé más ganancias a la federación de futbol -y por ende a los equipos- de todo lo que perciben las televisoras de las transmisiones de futbol.
En México estamos acostumbrados a que los dueños del pastel sean las mismas televisoras, no es un secreto que los presidentes de la FEMEXFUT desde hace más de veinte años (a excepción de la época Maurer-Ibarra) son fieles "soldados" de Televisa y, por lo tanto, las negociaciones de cesión de derechos de transmisión no suelen ser equitativos, confundiéndose los gastos y las percepciones: si la misma empresa dueña del equipo, transmite sus partidos: es absurdo comprarse algo a sí mismo.
Esta situación cambio cuando Maurer e Ibarra llegaron a la FEMEXFUT, a inicios de los noventa, comenzaron a llevar a cabo negociaciones donde los precios de la cesión de transmisión de partidos se parecían un poco más a los estándares mundiales, teniendo en cuenta que no sólo se trata de transmitir partidos de la Liga local, sino de la Selección mexicana.
Esta época donde se vislumbraba un poco de equidad y rebelón ante el poder de televisa, terminó con la caída en desgracia de sus dos ejecutores.
El caso argentino es completamente distinto. El presidente de la AFA (Asociación de Futbol Argentina), Grondona, el artifice de una de las federaciones de futbol más poderosas del mundo, ha logrado fundir en sus propias manos el poder de todos los clubes argentinos, desde los chicos, Huracán o Lanús, hasta los más grandes como Boca o River. Actuando como el verdadero representante de todos los clubes argentinos, Grondona ha estado en negociaci
ones para que las televisoras aumenten la cantidad a pagar por tener el derecho a transmitir los partidos de futbol en vivo. También es importante reconocer que la televisión de paga en la Argentina juega un lugar preponderante en el futbol,legando incluso a tener la exclusividad de partidos o noticias de equipos grandes o, incluso,de la Selección (cosa impensable en México). De este modo Grondona ha logrado que las televisoras le ofrezcan grandes sumas que se verán traducidas en el aumento de cuotas de TV por cable al consumidor final. Es decir, quien pagará las exigencias de Grondona será el aficionado común. De modo que ningún extremo es bueno, por un lado ceder de modo total a las televisoras los derechos de transmisión no permite que lo equipos, en su mayoría, vean en el futbol un verdadero negocio; siendolo tan sólo para los equipos grandes (no en éxito sino en billeteras) y condenando a los pequeños, pienses en León, Irapuato, Indios. Mientras tanto, en México ya se comenta el divorcio entre Justino Compean y Decio de María, y separados no creo que la Federación mexicana pueda dar lo mejor de sí.
Separados por miles de kilómetros, ambas federaciones están compuestas por actores más o menos parecidos: televisoras y clubes están íntimamente involucrados en el futbol moderno, sus idas y vueltas son impredecibles y, al final del día, se trata tan sólo de otro juego de poder.
Foto y nota base de consulta en:
Por cierto, nuestra amada selección va a enfrentar a EU en el Estadio Azteca. Gracias a los revendores no iré, pero adelanto que será un empate o una derrota para México: no creo que la Selección que sacó a España de la Confederaciones y que casi gana a Brasil en la final de aquel torneo pierda con México. Pero nunca se sabe.